Llamado del Nuncio Apostólico Franco Cappola para seguir a la cruz

       MERIDA, YUCATAN.- Al clausurar esta noche los trabajos por los 25 años de la conclusión del III Sínodo Diocesano, el Nuncio Apostólico en nuestro país, Franco Coppola, manifestó que la cruz no tiene la última palabra, pues ésta sólo está en la Resurrección.

Lo anterior fue en el marco de una misa solemne que concelebró en el estadio de fútbol “Carlos Iturralde Rivero”  de esta ciudad, ante más de 10 mil fieles católicos que colmaron el inmueble, los cuales provinieron de la capital yucateca, de  las comunidades rurales yucatecas y de los vecinos Estados de Campeche y Quintana Roo.

El representante del Papa Francisco en nuestro país, en su primera visita a Yucatán recordó que Dios no envió a su Hijo, para condenar al mundo sino para que el mundo se salvará con El. “Este es el anuncio que todos tenemos que contar”, apuntó.
Franco Coppola presidió la eucaristía en el mismo día que hace 25 años se clausuró el III Sínodo Diocesano que marcó el camino de la iglesia, en su plan de pastoral y que desde ayer inicio nueva etapa.
Las veneradas imágenes de Nuestra Señora de Izamal y del Cristo Negro de Sisal estuvieron en el altar, en donde el Nuncio Apostólico concelebró con los Arzobispos titular y emérito Gustavo Rodríguez Vega y Emilio Carlos Berlie Belaunzarán.
Monseñor Gustavo dio el mensaje de bienvenida al representante papal, en el que refirió a varios temas y retos del futuro. Al final, después de la proyección del vídeo, el prelado pidió que Nuestra Señora de Izamal acompañe e interceda por todos para ser iglesia en misión. Por último, el nuncio apostólico envío a la misión a la iglesia yucateca.

         El religioso italiano llegó a la urbe meridana hoy a las 10.00 horas proveniente de la Ciudad de México y fue recepcionado en el aerpuerto local “Manuel Crecencio Rejón” por ambos prelados, enseguida se trasladaron a la Santa Iglesia Catedral de San Ildefonso de Toledo la cual recorrió, luego se dirigió al Seminario Conciliar de Yucatán donde almorzó con los miembros del clero y tras reposar en este sitio, a las 18.00 horas acudió al estadio ”Carlos Iturralde Rivero” para la misa del XXV aniversario de la clausura del III  Sínodo Diocesano.

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