Acusan a la titular de la CDI de despreciar a las etnias a las cuales dice servir

       PETO, YUCATAN (Bernardo Caamal Itzá).- Cuando las autoridades federales cacarean sus obras, se comportan como las gallinas que recién ponen el huevo y salen gritando a los 4 vientos, pero en este caso, hoy al inaugurar un hospital en el Estado de Hidalgo, Nubia Mayorga Delgado, Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), señaló “Aunque critiquen en las redes sociales de la labor del Presidente de la República, pero en realidad ha estado muy cerca del pueblo… nosotros asistimos hasta tu comunidad…”
La doña aún no baja de su pedestal sí recordamos que al estar al frente de la CDI, no solo ha mostrado que no está en su agenda el trabajo real con los pueblos que se encuentran en suma pobreza, sino que la institución que encabeza, solo ha evidenciado su profundo desprecio a la labor solidaria y no acorde a las realidades locales, pues lo anterior se resalta al observar cómo operan sus funcionarios los cuales “solo apoyan” a la gente de su partido, y “a los otros” solo les dan migajas en “caso de que alcancen los recursos”
Por ejemplo, en el mes de marzo del 2014, se refirió en una visita en el Estado de Puebla al decir: “Los felicito por esta inauguración que vamos a llevar a cado de esta, cuarta etapa ¿o tercera? Segunda, segunda etapa de esta carretera que comunica este municipio de Tezompán (sic) y Apa- ta-u- yan… es que luego sus nombres son medio raros”, se excusó.
En ese mismo año, el 23 de julio, en una entrevista concedida al periódico capitalino “Reforma”, Nuvia Mayorga Delgado, cuestionó la manera en que las comunidades indígenas invierten los recursos que otorga la dependencia.
“Sí no los supervisas, les das dinero, compran 50 borregas y a lo mejor se la reparten o se las comen en los 15 años de la hija o en la boda del hijo” declaró.
“Les tenemos que enseñar que tienen que trabajar” “ayudar la población a ser productivos”, expresó y así, a lo largo de éstos años, en sus discurso exhibe su enorme desprecio a los pueblos indígenas, en cada uno de sus centros coordinadores y delegaciones pone a sus amigos y que sobresalen en acciones contrarias al desarrollo natural de sus regiones.

Al final se aclara, la CDI no solo premia a los malos servidores mexicanos, sino que promueve incluso consultas amañadas y que atentan contra sus semillas nativas para favorecer los intereses del gran capital.
Sí desde su designación como titular de la CDI, la ex Diputada Federal generó protestas de liderazgos indígenas que la calificaron como una auténtica desconocida para las etnias, además de ser ignorante del tema y con éstos años en que está al frente de esta dependencia federal “solo ha mostrado el cobre” y el retroceso de una institución y que en la Constitución le señala sus atribuciones.
De tal forma, en este 21 de julio de 2017, desde casi a las 11 de la mañana escuchamos como se cacaraquea “la puesta de un huevo”, mientras que hace unas semanas en Yucatán, nos enteramos de la realidad en que se viven en los albergues del sur del Estado, en donde no hay tal servicio de calidad , y proyectos como el PROIN.

En realidad, estos programas solo les sirve a sus paleros y aplaudidores, coludidos incluso, universidades de bajo perfil que solo recogen firmas y sellos y finalmente desviar los recursos económicos y que su aplicación correcta podría paliar los efectos de las malas cosechas y de los efectos de la pobreza extrema.

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